Los COVT suelen referirse a una concentración sumada de compuestos orgánicos volátiles bajo un método analítico definido. El índice de COV es distinto: Sensirion lo diseñó como un indicador normalizado y adaptable de los eventos de COV en interiores respecto a una línea base reciente. Sirve para detectar cambios, no para nombrar ni cuantificar cada compuesto presente en la habitación.
Un aumento del índice de COV puede provenir de productos de limpieza, de cocinar, de solventes, de fragancias, de la desgasificación de materiales o de otros gases reductores. El sensor no identifica el benceno, el formaldehído, el etanol, el limoneno ni ningún otro compuesto por su nombre. La capa de software solo puede inferir la probabilidad de la fuente a partir del momento, la covariación y el contexto.
Esa distinción protege al usuario. Un índice de COV alto es motivo para ventilar, identificar la fuente o reducir la exposición. No es un informe de laboratorio, una medición de exposición ocupacional ni la prueba de que un químico específico haya superado un umbral regulatorio.
En las páginas de Terrestream, la etiqueta correcta es índice de COV, no COVT, a menos que el texto trate explícitamente la diferencia. La página de evidencia de medición aplica esa convención en todas las gráficas y afirmaciones.